2015: UN AÑO CON CONTRATIEMPOS

PRIMERAS EVALUACIONES DE LA CAMPAÑA 2015

Avanzada a nivel país la cosecha algodonera 2015 nos encontramos con un balance nada alentador para los productores de algodón y fibra. El algodón ya está en más de un 80% listo para ser cosechado.
Los problemas más importantes que hacen a la ecuación negativa del presente año son 3: a) el ataque histórico de plagas, en primer lugar Picudo, pero no mucho menos importante la alta presencia de Broca del algodonero. b) La contaminación con fibras vegetales que ingresan a la fibra con la cosecha y afectan a la industria, y c) La baja producción en $/ha. consecuencia de lo anterior: ataques de plagas, los descuentos por contaminación y la depresión de los precios de la fibra (factores externos e internos).
El picudo sorprendió por su abundancia en zonas ya infectadas y por su presencia en zonas donde no se habían registrado capturas hasta el momento. En éste último ítem se encuentran principalmente las zonas algodoneras del noroeste santafesino y el centro-este de Santiago del Estero. Este año marca un punto de inflexión en la conciencia de los productores, que se convencieron de que sin un programa adecuado para prevenir y controlar la plaga no van a cosechar. Y también define quiénes seguirán produciendo algodón y quiénes no. Hasta ahora ha habido iniciativas oficiales e institucionales para concientizar del peligro de la plaga y prevenir su avance. A partir de ahora son los productores quienes deben observar y hacer observar las prácticas necesarias: destrucción temprana de rastrojos, control de plantas de algodón espontáneo que crecen en lotes abandonados y banquinas, esquema de rotaciones evitando algodón sobre algodón, monitoreo desde antes de la siembra, aplicaciones de bordes, etc. De esta manera podremos convivir con la plaga y pensar en su erradicación, cosa posible según lo demuestran otras regiones del mundo.

La contaminación vegetal es una realidad de culpas compartidas. Por un lado los productores y por otro lado los industriales. Ante las probadas ventajas productivas de sembrar en surcos estrechos, la cosecha stripper surge como una necesidad, ya que el costo operativo de esta cosecha es muy inferior al convencional y las máquinas picker no estaban diseñadas para cosechar a menos de 70 cm. entre surcos.Así desde la década pasada se ensayaron distintas máquinas, se agregaron mejoras en la parte de limpieza, se adaptaron los cultivos al sistema de cosecha, y los productores tecnificados fueron logrando importantes avances en la limpieza del algodón cosechado. Paralelamente siempre hubo y hay productores que continuaron cosechando con máquinas convencionales (picker) obteniendo fibra libre de contaminación pero en menor cantidad de fibra por hectárea. Al no haber habido un incentivo o una diferenciación de precio para esta fibra por parte de la demanda industrial, fue creciendo la proporción de superficies sembradas a surcos estrechos y cosechadas con máquinas stripper. Hoy ya hay máquinas que cosechan con sistema Picker cultivos de surcos estrechos, pero su costo las hace prácticamente inviables en el esquema actual de producción y precios. Considero que la industria, en vez de castigar la contaminación debe premiar económicamente la fibra libre de contaminación, a fin de compensar la menor producción que tienen los productores que logran fibra libre e incentivar la calidad. En los últimos 4 años la incidencia de la materia prima Fibra ha disminuido sustancialmente su participación en el precio final del hilado, por lo que no es descabellado plantear lo que propongo en pos de colaborar con el desarrollo futuro del cultivo del algodón en Argentina. El país tiene una tradición textil de una cadena agroindustrial eficiente y complementada, y trabajando conjuntamente con conciencia nacional se puede seguir y continuar desarrollando. Hay eslabones de la cadena que se han puesto a criticar públicamente a los demás, mirando únicamente sus problemas y necesidades como si no tuvieran también su parte de culpa.

La baja en el ingreso bruto/ha. es consecuencia de lo ya descripto más la situación internacional de los precios del algodón. En el siguiente cuadro elaborado por el Ministerio de Agricultura de la Nación vemos (más allá del boom del 2011) que durante los años 2012, 2013 y 2014 la fibra se ha mantenido en valores que rondaron los U$S 90.- la Lb., o sea un 28 % por encima de los precios actuales que no logran acercarse a los U$S 70.- la Lb.

BOLETIN PARA EL SECTOR ALGODONERO

Ante este panorama sólo los grandes productores y fondos de siembra estarían en condiciones de afrontar cómodamente un nuevo ciclo productivo, ya que los agricultores medianos tradicionales se encuentran en una situación financiera débil, cuando no endeudados y sin buenas expectativas.

Esto determinará una nueva composición en los actores de la producción algodonera argentina, los métodos de producción y recolección y la superficie de las explotaciones.

Carlos

Resistencia, Chaco 22 de junio del 2015